Ir al contenido principal

Carta a mi Amiga

Hoy me resta solo escribirte,
querida amiga, inspirada en tu ternura,
quiero decirte, que
mi alma esta triste y se que es malo.
No quiero estar así,
grito en mis adentro y me digo,
sal, vuela, vive y se felíz,
y de pronto tú, amiga mía,
con tu dulce entereza, vienes,
me abrazas, a pesar de tu dolor.
Aún tienes tiempo para mi,
¿será acaso qué eres un ángel?
ay amiga ,
eres como la luz del día,
como sol cálido que no quema,
esa suave brisa, que acaricia el alma
y como por arte de un milagro de Dios,
te llevas mis penas,
y alzo mi voz al cielo, agradeciendo
bendito, mí Dios santo,
por darme una amiga como tu,
más que amiga, eres grato y dulce ser,
de las manos llenitas de amor.




NORMY

derechos reservados♥






Comentarios

Javier Andrade (DATREBIL) ha dicho que…
Bonitos versos escribes a tu amiga, Normy. Siempre es un gusto leerte.
Me alegro de volver a disfrutar de tu poesía.
Abrazos.
jhony ha dicho que…
una buena amistad que en los dias dificiles muestran su gran valor....bella carta.
normy ha dicho que…
muchas gracias amigos

mi admiracion tambien a ustedes

Normy:)
CAVA ha dicho que…
Esa si que es una amistad de verdad...!¡!

Un beso.
newaverock ha dicho que…
Follow! follow! follow!

http://newaverock.blogspot.com/
mucho_que_contar ha dicho que…
Son muy hermosas las palabras que dedicas a tu amiga y sobre todo, muy sentidas. Es un acierto agradecer cualquier gesto que se tenga para con nostros, creo que es una buena manera de conservar la humildad que debe regir la vida, pues gracias a ella, podremos seguir aprendiendo y creciendo.

Un cordial saludo.

Entradas populares de este blog

El día en que llegaste al cielo,

El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
aquí estoy tan solo imaginándote al son de una guitarra y una pluma.

NORMY(r)

En mi jardín hay rosas:

Yo no te quiero dar  las rosas que mañana...  Mañana no tendrás.
En mi jardín hay pájaros  con cantos de cristal:  No te los doy, que tienen  alas para volar...
En mi jardín abejas  labran fino panal:  ¡Dulzura de un minuto...  no te la quiero dar!
Para ti lo infinito  o nada; lo inmortal  o esta muda tristeza  que no comprenderás...
La tristeza sin nombre  de no tener que dar  a quien lleva en la frente  algo de eternidad...
Deja, deja el jardín...  no toques el rosal:  Las cosas que se mueren  no se deben tocar.
Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997. 

Madre Tierra*

No Puedo No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas:
he de salir al camino donde el mundo gira y clama,
he de salir al camino a ver la muerte que pasa.
He de salir a mirar cómo crece y se derrama sobre el planeta encogido
 la desatinada raza que quiebra su fuente
 y luego llora la ausencia del agua.
 He de salir a esperar el turbión de las palabras
 que sobre la tierra cruza y en flor los cantos arrasa,
 he de salir a escuchar el fuego entre nieve y zarza.
 No puedo cerrar las puertas ni clausurar las ventanas,
el laúd en las rodillas y de esfinges rodeada,
puliendo azules respuestas a sus preguntas en llamas.
Mucha sangre está corriendo de las heridas cerradas,
mucha sangre está corriendo por el ayer y el mañana,
y un gran ruido de torrente viene a golpear en el alba.
Salgo al camino y escucho,
salgo a ver la luz turbada;
un cruel resuello de ahogado sobre las bocas estalla,
 y contra el cielo impasible se pierde en nubes de escarcha.
Ni en el fondo de la noche…