Ir al contenido principal

Cuando al fin todo cambie,..



Cuando al fin todo cambie, ahí volveré llena de luz,

las palabras buenas vendrán como palomas blancas,

cantaré para ti la más bella poesía,

y ya no habrá noches frías, solo el sol eterno nos dará calor.

Pero hoy en este tiempo, no me sale nada, estoy nula y mis manos flaquean,

no puedo escribir nada bello,

por más que haga el intento y camine por bellos jardines.

Me he dado cuenta de una cosa,

ya ni las rosas son bellas,

porque las almas ni las miran,

solo pasan a su lado murmurando cosas materiales.

Se han olvidado que hay una bello jardín al alcance de sus manos,

porque se dice que donde hay un jardín, ahí esta el cielo,

pero estoy aquí con mi pluma, hecha luna fría,

tratando de escribir y ya ves, vuelvo a ver todo oscuro.

No es eterno el sol como decía y trato de que se haga de día,

que los arboles no mueran,

así como mis letras, mis poesías y el poeta que en mí cobra vida,

no se muera nunca, te lo pido mi Dios,

sabes muy bien que cargo con mis tesoros mas preciados,

la pluma y el don de las palabras.

Dame magia para transformar con palabras, los días fríos,

que brille como nunca el sol en los corazones,

que no muera el amor, ni los jardines de rosas,

y que siempre nazca un poeta.

Normy

Comentarios

Entradas populares de este blog

El día en que llegaste al cielo,

El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
aquí estoy tan solo imaginándote al son de una guitarra y una pluma.

NORMY(r)

Soñaba....

Soñaba que junto a un lago lleno de cisnes enamoradosme sentaba,
en una banca azula hablar horas con aquellas aves, pero no podía entender nada de lo que me decían,y de pronto, ellas volaban des pavoridas y me dejaban sola junto al lago,era como que algo acechaba. Entonces aquel viejo castillo que solía estar vació, se iluminaba,veía pasar caras extrañas que no dejaban de verme atónitos,murmurando entre si, iban, apresuraban la marcha al castillo, cada una de ellas en pareja, todos usaban máscaras, y luego las grandes puertas se cerraban y se oían voces y risas,pude acercarme lo más que pude para oír lo que decían,y me atemorizaba saber que me pudieran descubrir,sola me sentía.En eso, una mano sentí en mi espalda, di la vuelta muy despacio,su mirada ¡oh sí!, su mirada, como el cielo mismo parecía,sacó un viejo papel de su bolsillo, lo leyó para mi,pero seguía sin poder entender nada, justo en ese momento todo aquello se desvanecíajunto aquel extraño de la mirada de cielo todo desapar…

En mi jardín hay rosas:

Yo no te quiero dar  las rosas que mañana...  Mañana no tendrás.
En mi jardín hay pájaros  con cantos de cristal:  No te los doy, que tienen  alas para volar...
En mi jardín abejas  labran fino panal:  ¡Dulzura de un minuto...  no te la quiero dar!
Para ti lo infinito  o nada; lo inmortal  o esta muda tristeza  que no comprenderás...
La tristeza sin nombre  de no tener que dar  a quien lleva en la frente  algo de eternidad...
Deja, deja el jardín...  no toques el rosal:  Las cosas que se mueren  no se deben tocar.
Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997.