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Ama tu oficio, tu vocación, tu estrella.


Ama tu oficio, tu vocación, tu estrella.
Ama aquello para lo que servimos,
aquello que realmente somos,
uno entre los hombres.
Esforcémonos en nuestro trabajo
como si de cada detalle que pensamos,
cada palabra que decimos,
cada pieza que agreguemos,
cada golpe de martillo que demos,
dependiera la salvación de la humanidad.
Porque depende de eso, creámoslo.
Si hacemos cuanto podemos en nuestro trabajo,
hacemos más que un emperador rigiendo los estados,
hacemos más que un sabio que descubre teorías universales,
hacemos más que el político, que el agitador,
que el que gobierna.
El mundo se arreglaría con un solo hecho,
si cada uno de nosotros hiciese todo su deber con la máxima dedicación y amor.

♥♪NORMY ♪♥


Comentarios

jhony ha dicho que…
es verdad si cada uno hiciéramos nuestro papel en esta historia se harían realidad esos cuentos de niño.
normy ha dicho que…
gracias Jhony,un gusto:)
Cecy ha dicho que…
.Sin dudas, si cada uno realizara su tarea con amor, el mundo seria otro, mejor dicho el ser humano se despojaría de sus propias miserias.

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El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
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NORMY(r)

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Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997. 

Madre Tierra*

No Puedo No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas:
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puliendo azules respuestas a sus preguntas en llamas.
Mucha sangre está corriendo de las heridas cerradas,
mucha sangre está corriendo por el ayer y el mañana,
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Salgo al camino y escucho,
salgo a ver la luz turbada;
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