Ir al contenido principal

El vergel de la Rosa*

Soy una Pequeña Rosa, un pimpollo, dicen que soy hermosa, pero mi único anhelo es aquel clavel que orgulloso crece y se mece con el viento en un jardín ajeno. Luego vuelvo la mirada, en un pequeño charco de agua que sin querer, dejó el jardinero perdiendo gota a gota de viejo grifo, y pienso. ¿A quién quiero engañar? pobre rosa tonta, es lo que soy, aquí me quedaré hasta deshojarme entera y le diré a este corazón mió, que ya no sueñe, porque soy flor de un solo día, no hay tiempo en mi vida para el amor. Pronto vendrán las duras heladas y yo, terminaré cortada para adornar una sala, o tal vez, terminaré cayendo en este suelo, sin que nadie se percate de que aquí, alguna vez hubo una rosa, sobre todo el airoso Clavel, jamás me ha de mirar, ni sentirá mi fragancia exquisita, que al que pasa por aquí, le regalo un poco. Y así ha de ser mi vida, tan solo una rosa, que por las noches mágicas de luna llena se pasa acompañada por las ninfas
eternas del vergel encantado.





Pero al día siguiente sin querer el jardinero
unió a la rosa junto a su amado clavel,
los dos fueron cortados para ser armados
como ramo de novia unidos,
por fin estaban,que locura,la Rosa tan enamorada sin saber que su Clavel tambien de ella lo estaba .




NORMY

Comentarios

normy ha dicho que…
Pero al día siguiente sin querer el jardinero
unió a la rosa junto a su amado clavel, los dos fueron cortados para ser armados como ramo de novia unidos por fin estaban,que locura,la Rosa tan enamorada sin saber que su Clavel tambien de ella lo estaba .
jhony ha dicho que…
la rosa es muy enamoradiza,el clavel espera la luna llena,la rosa lleva un perfume que enamora,el clavel sigue esperando su luna.........
normy ha dicho que…
e
Estimado JHONY,gracias♥

Entradas populares de este blog

El día en que llegaste al cielo,

El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
aquí estoy tan solo imaginándote al son de una guitarra y una pluma.

NORMY(r)

En mi jardín hay rosas:

Yo no te quiero dar  las rosas que mañana...  Mañana no tendrás.
En mi jardín hay pájaros  con cantos de cristal:  No te los doy, que tienen  alas para volar...
En mi jardín abejas  labran fino panal:  ¡Dulzura de un minuto...  no te la quiero dar!
Para ti lo infinito  o nada; lo inmortal  o esta muda tristeza  que no comprenderás...
La tristeza sin nombre  de no tener que dar  a quien lleva en la frente  algo de eternidad...
Deja, deja el jardín...  no toques el rosal:  Las cosas que se mueren  no se deben tocar.
Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997. 

Madre Tierra*

No Puedo No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas:
he de salir al camino donde el mundo gira y clama,
he de salir al camino a ver la muerte que pasa.
He de salir a mirar cómo crece y se derrama sobre el planeta encogido
 la desatinada raza que quiebra su fuente
 y luego llora la ausencia del agua.
 He de salir a esperar el turbión de las palabras
 que sobre la tierra cruza y en flor los cantos arrasa,
 he de salir a escuchar el fuego entre nieve y zarza.
 No puedo cerrar las puertas ni clausurar las ventanas,
el laúd en las rodillas y de esfinges rodeada,
puliendo azules respuestas a sus preguntas en llamas.
Mucha sangre está corriendo de las heridas cerradas,
mucha sangre está corriendo por el ayer y el mañana,
y un gran ruido de torrente viene a golpear en el alba.
Salgo al camino y escucho,
salgo a ver la luz turbada;
un cruel resuello de ahogado sobre las bocas estalla,
 y contra el cielo impasible se pierde en nubes de escarcha.
Ni en el fondo de la noche…