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Te fuiste...

Te fuiste un día sin saber como volver,
lloraste por años y así te fuiste deshojando y marchitando lentamente,
rosa, no sé tu nombre pero así te llamo,
porque toda mujer es bella como la rosa.
 Tú eras una, te fuiste silenciosa y pequeña dejando tus manos abiertas,
como queriendo dar todo en ese momento de tu partida,
 pero no pudiste.
 Rosa mía  yo lo sabía y lo sentía en mi corazón,
pues había un extraño lazo que nos unía en aquella lejanía,
luego aquel sueño en donde me decías que ya no sufrías,
 que ahí donde estabas era solo alegría
 y de ahora en más, por mi velarías bajo tus bellas alas de amor infinito.

Normy®
♡ ⓛⓞⓥⓔ
Dedicado ami madre

Comentarios

*Simone Poesias* ha dicho que…
Hola amiga, que poesía más preciosa!! Me ha encantado, muy sentida.

Besitoss XD
normy ha dicho que…
hola amiguita,gracias por pasar

se la dediqué a mi madre que ya no esta con migo,aca en Agentina mañana domingo se festeja su dia:)

muchas gracias por pasar abrazos y muy buena pluma♥
。♥ Smareis ♥。 ha dicho que…
Que lindo seus versos. Um amor infinito.Beijos e ótima semana.
normy ha dicho que…
Bienvenida Smareis de nuevo en mis letras ya te visitare cariños poetisa;)
✿Mari@✿ ha dicho que…
Obrigada por teu carinho que bom que gostou do meu blog, também gostei muito do seu! Ele é belo e tuas poesias lindas! Saudações aqui do Brasil.
Juan Pardo ha dicho que…
Hola Normy ! Ha sido para mí una grata sorpresa conocer casualmente tu blog.Has creado un rincón mágico y hechizante.El texto dedicado a tu madre me ha despertado un sentimiento de plenitud y de ascetismo.T invito a seguir mi blog.Saludos poéticos.

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El día en que llegaste al cielo,

El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
aquí estoy tan solo imaginándote al son de una guitarra y una pluma.

NORMY(r)

En mi jardín hay rosas:

Yo no te quiero dar  las rosas que mañana...  Mañana no tendrás.
En mi jardín hay pájaros  con cantos de cristal:  No te los doy, que tienen  alas para volar...
En mi jardín abejas  labran fino panal:  ¡Dulzura de un minuto...  no te la quiero dar!
Para ti lo infinito  o nada; lo inmortal  o esta muda tristeza  que no comprenderás...
La tristeza sin nombre  de no tener que dar  a quien lleva en la frente  algo de eternidad...
Deja, deja el jardín...  no toques el rosal:  Las cosas que se mueren  no se deben tocar.
Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997. 

Madre Tierra*

No Puedo No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas:
he de salir al camino donde el mundo gira y clama,
he de salir al camino a ver la muerte que pasa.
He de salir a mirar cómo crece y se derrama sobre el planeta encogido
 la desatinada raza que quiebra su fuente
 y luego llora la ausencia del agua.
 He de salir a esperar el turbión de las palabras
 que sobre la tierra cruza y en flor los cantos arrasa,
 he de salir a escuchar el fuego entre nieve y zarza.
 No puedo cerrar las puertas ni clausurar las ventanas,
el laúd en las rodillas y de esfinges rodeada,
puliendo azules respuestas a sus preguntas en llamas.
Mucha sangre está corriendo de las heridas cerradas,
mucha sangre está corriendo por el ayer y el mañana,
y un gran ruido de torrente viene a golpear en el alba.
Salgo al camino y escucho,
salgo a ver la luz turbada;
un cruel resuello de ahogado sobre las bocas estalla,
 y contra el cielo impasible se pierde en nubes de escarcha.
Ni en el fondo de la noche…