Ir al contenido principal

SI ME QUIERES, QUIÉREME ENTERA

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde, y rubia,
y morena...
Quiéreme día,
quiéreme noche...
¡ Y madrugada en la ventana abierta!

Si me quieres, no me recortes:
¡ Quiéreme toda... O no me quieras!

Dulce María Loynaz.

Comentarios

*Simone Poesias* ha dicho que…
Hola Normy, qué bello poema. Me encanta!!
Besitoss XD
Artes e escritas ha dicho que…
Quem gosta, gosta inteiro. Um poema que ensina muito a todos os casais. Um abraço, Yayá.
Evanir ha dicho que…
De todas as flores que colhemos nos campos,
a Amizade é o único sentimento que os ventos podem soprar,
mas, suas pétalas jamais cairão.
Estou com uma infinita saudades.
A partir do dia 25 estarei voltando se Deus quiser.
Farei o possivel para ir fazendo visitas visitas a noite.
Beijos com infinitas saudades.
Evanir
Juan Pardo ha dicho que…
El amor es plenitud y no entiende de mitades , ni partes , ni medias verdades.Cautivador texto.Gracias por tus palabras.saludos poéticos.
。♥ Smareis ♥。 ha dicho que…
Quem ama, ama profundo e por inteiro. Lindo seu poema.Ótima semana cheia de coisas especiais e muitas energias positivas nos seus dias. Beijos grande!

Entradas populares de este blog

El día en que llegaste al cielo,

El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
aquí estoy tan solo imaginándote al son de una guitarra y una pluma.

NORMY(r)

En mi jardín hay rosas:

Yo no te quiero dar  las rosas que mañana...  Mañana no tendrás.
En mi jardín hay pájaros  con cantos de cristal:  No te los doy, que tienen  alas para volar...
En mi jardín abejas  labran fino panal:  ¡Dulzura de un minuto...  no te la quiero dar!
Para ti lo infinito  o nada; lo inmortal  o esta muda tristeza  que no comprenderás...
La tristeza sin nombre  de no tener que dar  a quien lleva en la frente  algo de eternidad...
Deja, deja el jardín...  no toques el rosal:  Las cosas que se mueren  no se deben tocar.
Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997. 

Madre Tierra*

No Puedo No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas:
he de salir al camino donde el mundo gira y clama,
he de salir al camino a ver la muerte que pasa.
He de salir a mirar cómo crece y se derrama sobre el planeta encogido
 la desatinada raza que quiebra su fuente
 y luego llora la ausencia del agua.
 He de salir a esperar el turbión de las palabras
 que sobre la tierra cruza y en flor los cantos arrasa,
 he de salir a escuchar el fuego entre nieve y zarza.
 No puedo cerrar las puertas ni clausurar las ventanas,
el laúd en las rodillas y de esfinges rodeada,
puliendo azules respuestas a sus preguntas en llamas.
Mucha sangre está corriendo de las heridas cerradas,
mucha sangre está corriendo por el ayer y el mañana,
y un gran ruido de torrente viene a golpear en el alba.
Salgo al camino y escucho,
salgo a ver la luz turbada;
un cruel resuello de ahogado sobre las bocas estalla,
 y contra el cielo impasible se pierde en nubes de escarcha.
Ni en el fondo de la noche…