Ir al contenido principal

La poesía


"...La poesía es como el viento,
o como el fuego, o como el mar.
Hace vibrar árboles, ropas,
abrasa espigas, hojas secas,
acuna en su oleaje
los objetos que duermen en la playa..."


José Hierro
(España, 1922 - 2002)

Comentarios

*Simone Poesias* ha dicho que…
Bella inspiración amiga!
Besoss XD
normy ha dicho que…
He vuelto amiga:)

gracias a tí por estar♥
M@ria ha dicho que…
Normy, tu blog es un rincón encantador de sueños! Me encantó el video y la música! Besos saludos.

Entradas populares de este blog

El día en que llegaste al cielo,

El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
aquí estoy tan solo imaginándote al son de una guitarra y una pluma.

NORMY(r)

Soñaba....

Soñaba que junto a un lago lleno de cisnes enamoradosme sentaba,
en una banca azula hablar horas con aquellas aves, pero no podía entender nada de lo que me decían,y de pronto, ellas volaban des pavoridas y me dejaban sola junto al lago,era como que algo acechaba. Entonces aquel viejo castillo que solía estar vació, se iluminaba,veía pasar caras extrañas que no dejaban de verme atónitos,murmurando entre si, iban, apresuraban la marcha al castillo, cada una de ellas en pareja, todos usaban máscaras, y luego las grandes puertas se cerraban y se oían voces y risas,pude acercarme lo más que pude para oír lo que decían,y me atemorizaba saber que me pudieran descubrir,sola me sentía.En eso, una mano sentí en mi espalda, di la vuelta muy despacio,su mirada ¡oh sí!, su mirada, como el cielo mismo parecía,sacó un viejo papel de su bolsillo, lo leyó para mi,pero seguía sin poder entender nada, justo en ese momento todo aquello se desvanecíajunto aquel extraño de la mirada de cielo todo desapar…

En mi jardín hay rosas:

Yo no te quiero dar  las rosas que mañana...  Mañana no tendrás.
En mi jardín hay pájaros  con cantos de cristal:  No te los doy, que tienen  alas para volar...
En mi jardín abejas  labran fino panal:  ¡Dulzura de un minuto...  no te la quiero dar!
Para ti lo infinito  o nada; lo inmortal  o esta muda tristeza  que no comprenderás...
La tristeza sin nombre  de no tener que dar  a quien lleva en la frente  algo de eternidad...
Deja, deja el jardín...  no toques el rosal:  Las cosas que se mueren  no se deben tocar.
Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997.