Ir al contenido principal

Soy un alma errante

Soy un alma errante que algún día se irá por siempre.
Pero tú mi bella,
 tú si eres eterna paloma mensajera,
 de este amor que me quema muy adentro.
 Sé que eres tú y a veces dueles tanto,
 que me desangro poco a poco,
te confieso una cosa, poeta me llaman
 y quiero ganarme ese don hermoso,
para dejarte por siglos en un libro lleno de rosas,
 que alguién sin querer lo encuentre
  y se emocione contigo mi amada.
 Si tú, la que gritas muda en mi alma,
me pides sollozando,
 sácame, liberame ante los ojos del amor,
 porque no vale una poesía si no se hace con amor.


Normy®
♡ ⓛⓞⓥⓔ

Comentarios

lettersfromlaunna ha dicho que…
Beautiful blog, I love the poetry, it speaks to me:)
normy ha dicho que…
Gracias te espero siempre por mis letras amiga:)
*Simone Poesias* ha dicho que…
Hola amiga, muy bonita la poesía! Un encanto!!

Besitos en tu ♥
normy ha dicho que…
Simone linda amiga,gracias por estar siempre,un abrazo enorme!
Mari@ ha dicho que…
Hola hermosa poesía normy,

Gracias por estar siempre presente en mis blogs unos abrazos buenas noches.

Entradas populares de este blog

El día en que llegaste al cielo,

El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
aquí estoy tan solo imaginándote al son de una guitarra y una pluma.

NORMY(r)

En mi jardín hay rosas:

Yo no te quiero dar  las rosas que mañana...  Mañana no tendrás.
En mi jardín hay pájaros  con cantos de cristal:  No te los doy, que tienen  alas para volar...
En mi jardín abejas  labran fino panal:  ¡Dulzura de un minuto...  no te la quiero dar!
Para ti lo infinito  o nada; lo inmortal  o esta muda tristeza  que no comprenderás...
La tristeza sin nombre  de no tener que dar  a quien lleva en la frente  algo de eternidad...
Deja, deja el jardín...  no toques el rosal:  Las cosas que se mueren  no se deben tocar.
Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997. 

Madre Tierra*

No Puedo No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas:
he de salir al camino donde el mundo gira y clama,
he de salir al camino a ver la muerte que pasa.
He de salir a mirar cómo crece y se derrama sobre el planeta encogido
 la desatinada raza que quiebra su fuente
 y luego llora la ausencia del agua.
 He de salir a esperar el turbión de las palabras
 que sobre la tierra cruza y en flor los cantos arrasa,
 he de salir a escuchar el fuego entre nieve y zarza.
 No puedo cerrar las puertas ni clausurar las ventanas,
el laúd en las rodillas y de esfinges rodeada,
puliendo azules respuestas a sus preguntas en llamas.
Mucha sangre está corriendo de las heridas cerradas,
mucha sangre está corriendo por el ayer y el mañana,
y un gran ruido de torrente viene a golpear en el alba.
Salgo al camino y escucho,
salgo a ver la luz turbada;
un cruel resuello de ahogado sobre las bocas estalla,
 y contra el cielo impasible se pierde en nubes de escarcha.
Ni en el fondo de la noche…