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Cuanta desazón, cuantas tristezas de miradas desorientadas,
 de almas caminando por la vida.
 Yo aquí escribiendo quizás una plegaria y así la elevo.
Dios mío no nos dejes, a pesar de que nosotros nos alejamos,
 perdonanos, te necesitamos, ven a caminar con nosotros junto a nosotros.
Yo te ofrezco mi corazón y mi poesía,
 ven padre pasa y sólo lee espero te guste,
pero no nos dejes mi Dios, yo te amo,
 yo, esa  poeta que humilde sin querer hoy te escribe.


Normy®
♡ ⓛⓞⓥⓔ

Comentarios

Manoel Carlos Alves ha dicho que…
Passando para agradecer a sua visita ao meu blog, seu blog é muito bom, parabéns!!! Um cordial abraço...
normy ha dicho que…
graias estimado Carlos.
*Simone Poesias* ha dicho que…
Una bonita oración en poesía.

Un beso amiga y un fin de semana muy feliz XD
normy ha dicho que…
gracias Simone buen domingo para tí:)

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El día en que llegaste al cielo,

El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
aquí estoy tan solo imaginándote al son de una guitarra y una pluma.

NORMY(r)

Soñaba....

Soñaba que junto a un lago lleno de cisnes enamoradosme sentaba,
en una banca azula hablar horas con aquellas aves, pero no podía entender nada de lo que me decían,y de pronto, ellas volaban des pavoridas y me dejaban sola junto al lago,era como que algo acechaba. Entonces aquel viejo castillo que solía estar vació, se iluminaba,veía pasar caras extrañas que no dejaban de verme atónitos,murmurando entre si, iban, apresuraban la marcha al castillo, cada una de ellas en pareja, todos usaban máscaras, y luego las grandes puertas se cerraban y se oían voces y risas,pude acercarme lo más que pude para oír lo que decían,y me atemorizaba saber que me pudieran descubrir,sola me sentía.En eso, una mano sentí en mi espalda, di la vuelta muy despacio,su mirada ¡oh sí!, su mirada, como el cielo mismo parecía,sacó un viejo papel de su bolsillo, lo leyó para mi,pero seguía sin poder entender nada, justo en ese momento todo aquello se desvanecíajunto aquel extraño de la mirada de cielo todo desapar…

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Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997.