Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de septiembre 11, 2012
Beso ¡Qué sola estabas por dentro! 
 Cuando me asomé a tus labios 
un rojo túnel de sangre, 
oscuro y triste, 
se hundía hasta el final de tu alma. 
 Cuando penetró mi beso,
 su calor y su luz daban temblores y sobresaltos
 a tu carne sorprendida.
 Desde entonces los caminos
 que conducen a tu alma 
no quieres que estén desiertos.
 ¡Cuántas flechas, 
peces, pájaros, cuántas caricias y besos! 


(Manuel Altolaguirre)