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Un amor indeciso


Un amor indeciso se ha acercado a mi puerta...  
Y no pasa; y se queda frente a la puerta abierta. 

Yo le digo al amor: - ¿Qué te trae a mi casa?  
Y el amor no responde, no saluda, no pasa...  

Es un amor pequeño que perdió su camino:  
Venía ya la noche... Y con la noche vino.  



¡Qué amor tan pequeñito para andar con la sombra!...  
¿Que palabra no dice, qué nombre no me nombra?...   <

¿Qué deja ir o separa? ¿Que paisaje apretado  
se le quedó en el fondo de los ojos cerrados?...  

Este amor nada dice... Este amor nada sabe:  
Es del color del viento, de la huella de un ave.  

(...) Extraño amor sin rumbo que me gana y me pierde,  
que huele las naranjas y que las rosas muerde... 

Que todo lo confunde, lo deja... ¡Y no lo deja!  
Que esconde estrellas nuevas en la ceniza vieja...  

Y no sabe morir ni vivir: Y no sabe  
que el mañana es tan solo el hoy muerto...  
El cadáver futuro de este hoy claro, de esta hora cierta...  
Un amor indeciso se ha dormido a mi puerta...



     DULCE MARÍA LOINAZ  
"...Quién pudiera como el río,
ser fugitivo y eterno..."

Comentarios

Giancarlo ha dicho que…
Buona domenica...ciao

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El día en que llegaste al cielo,

El día en que llegaste al cielo, no paraban de cantar los ángeles  tu melodía Alondra mía, Dios al oírlos  cantar se sentó junto a ellos, sus ángeles, cantan aquello y les sonríe sin motivo alguno.  Mueve la cabeza como diciendo que son como niños,   luego te llama por tu nombre,  y te ves tan llena de luz Alondra.  Atrás quedó la oscuridad, al fin eres libre,  eres tú madre, ya no te falta nada, ahora eres amor infinito, me hubiera gustado tenerte así a mi lado, pero dios quiso  llevarte y ya ves,
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NORMY(r)

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Dulce María Loynaz  fue una de las poetisas  más importantes  tanto en su tierra como en el mundo entero;  nació en la ciudad de La Habana  el 10 de diciembre de 1902  y falleció allí también el 27 de abril de 1997. 

Madre Tierra*

No Puedo No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas:
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 he de salir a escuchar el fuego entre nieve y zarza.
 No puedo cerrar las puertas ni clausurar las ventanas,
el laúd en las rodillas y de esfinges rodeada,
puliendo azules respuestas a sus preguntas en llamas.
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mucha sangre está corriendo por el ayer y el mañana,
y un gran ruido de torrente viene a golpear en el alba.
Salgo al camino y escucho,
salgo a ver la luz turbada;
un cruel resuello de ahogado sobre las bocas estalla,
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Ni en el fondo de la noche…