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La niña del lago




      La niña sentada a orillas del lago,
      Leyendo poesía de su libro Azul,
      Te muestra que todo no está tan cambiado,
      Están los que sueñan lo mismo que tú.


      Son los que leyendo de un mundo de ensueño,
      Mundo de romance, reino del amor,
      Sienten que ellos pueden también ser los dueños
      De esos sentimientos que brinda el autor.


      Sueñan ser amados como en la poesía,
      Por seres perfectos de muy suave voz,
      Que al hablar envuelven con la melodía
      Que sólo se escucha cuando habla el amor.


      La niña del lago levanta los ojos,
      Viendo que la tarde ya casi pasó,
      Leyendo poesía se le hizo tan corta,
      Que dubitativa mira su reloj.


      Con pena, suspiros, recoge sus sueños,
      Los guarda entre hojas de su libro Azul,
      Y por un sendero se nos va corriendo,
      Ha vuelto este mundo, de tanta inquietud.


      Ramón de Almagro

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NORMY(r)

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